He aquí mi apuesta personal acerca de los seres más sobrevalorados del planeta:
Fernando Torres, David Villa y Arsene Wenger: empiezo con fútbol. El primero todavía no ha empatado con nadie y aunque hoy en día lo hace bien con el Liverpool, ya hace unos 6 años que MARCA se inventó que era una joya cuando ni tan siquiera marcaba en un equipo segundón como el Atlético de Madrid. Tanto se infló la trola que al final consiguieron venderlo caro y todo. De David Villa secundo aquella célebre frase de Quique Sánchez Flores "a David le han sobrado muchas portadas". Es un experto de vivir de Dios sabe qué porque de él no se puede decir ni que de las rentas viva (¿qué rentas?). Lo peor es que él se ha creído su propia mentira e impresiona ver lo que pide cobrar sin haber ganado nunca nada. El mero hecho de que juega en el Valencia sustenta el resto de mi tésis. Al tercero se le perdona ya todo porque está mayor, pero sabe sacar todo el jugo a aquello de que la veteranía es un grado. Es mentalmente un perdedor y siempre lo contagia allá donde va. Lleva ya 13 años en un Arsenal que siempre va de que puede con todo y acaba volviéndose a casa más solo que la una, y su bagage es pobre, 3 Premiers y algún torneo menor. Que me digan a mí si en el Madrid o Barcelona le iban a permitir eso.
Fernando Torres, David Villa y Arsene Wenger: empiezo con fútbol. El primero todavía no ha empatado con nadie y aunque hoy en día lo hace bien con el Liverpool, ya hace unos 6 años que MARCA se inventó que era una joya cuando ni tan siquiera marcaba en un equipo segundón como el Atlético de Madrid. Tanto se infló la trola que al final consiguieron venderlo caro y todo. De David Villa secundo aquella célebre frase de Quique Sánchez Flores "a David le han sobrado muchas portadas". Es un experto de vivir de Dios sabe qué porque de él no se puede decir ni que de las rentas viva (¿qué rentas?). Lo peor es que él se ha creído su propia mentira e impresiona ver lo que pide cobrar sin haber ganado nunca nada. El mero hecho de que juega en el Valencia sustenta el resto de mi tésis. Al tercero se le perdona ya todo porque está mayor, pero sabe sacar todo el jugo a aquello de que la veteranía es un grado. Es mentalmente un perdedor y siempre lo contagia allá donde va. Lleva ya 13 años en un Arsenal que siempre va de que puede con todo y acaba volviéndose a casa más solo que la una, y su bagage es pobre, 3 Premiers y algún torneo menor. Que me digan a mí si en el Madrid o Barcelona le iban a permitir eso.
Mercedes Milá: o cómo confundir vejez con profesionalidad. Todo el mundo habla de ella como "una de las periodistas con más años en TV"... ¿y qué? ¿Acaso no se puede uno morir en la TV y ser un cafre? Te refresco la mente: Jóse Luis Moreno, Ramón García, Isabel Gemio... Este personaje demostró ya mucho cuando por puro declive profesional tuvo que aceptar presentar Gran Hermano pero no contenta con ello calificó el formato como "alta tecnología televisiva, un experimento sociológico sin precedentes". Vamos, que no contenta con haber caído bajo nos quiso hacerle ver como una afortunada. Mercedes Milá se ha ganado la fama a base de ser una maleducada en directo y tener un mal genio insoportable. Es oportunista, y siempre se aprovecha de su papel de conductora. Últimamente se dedica a trabajar en campañas inservibles que ella misma diseña, insultando a los fumadores y defendiendo la costumbre de mear en la ducha antes de un buen baño (has leído bien). Además, al más puro estilo actores españoles, se ha introducido en un gueto que se retroalimenta y beneficia: Lorenzo Milá - Mercedes Milá - Miguel Bosé.
U2: vivir de dar la brasa. Todo el mundo tiene derecho a vivir de las rentas de un disco bueno, por ley, y es que si todos muriéramos dejando 12 buenos temas muchas cosas cambiarían. Lo que no se puede es ser panadero y vivir de lo buena que te sale la paella, porque entonces algo no cuadra. U2 son cansinos, odiosos y están hasta en la sopa. Durante los 80, cuando eran un grupo de música, dejaron un par de temas pegadizos, sin más. Después se dedicaron a hacer el raro, que es lo que son, freaks encubiertos. Así que su cantante decidió que pasaba de ser Paul, que le llamaran Bono, y su guitarrista fue más allá, The Edge, muy propio de ingenieros informáticos. Total, que musicalmente hablando esta gente se sostiene de las buenas relaciones personales que fiesta tras fiesta su líder ha cosechado, de meterle fuegos artificiales, mega pantallas y movimientos epilépticos a todo, y principalmente del hambre en el Tercer Mundo (sin él estarían en la calle pidiendo). Como aderezo, actos inclasificables como tocar en un tejado del centro de Londres el día que se cumplían 40 años de tan magna gesta beatle. Vamos, un grupo para los que quieren ir de rockeros pero no pueden.
Lo dice Carlos Matallana.
Lo dice Carlos Matallana.
